miércoles, 23 de marzo de 2011

"BORGIANOS. EPITAFIOS Y NANORRELATOS": FICCIÓN MÍNIMA A CARGO DE GUILLERMO ARRÓNIZ LÓPEZ

La ficción mínima es tal vez una de las opciones literarias más llenas de contrastes. Y esto lo afirmo no sólo como lector, sino también como escritor. Si ya por regla general el público observa los relatos cortos con cierta condescendencia, casi como mirándolos por encima del hombro (al menos, respecto a su hermana mayor, la novela), ¿qué cabe esperar de los microrrelatos o los nanorrelatos, que parecen un mero entretenimiento inocuo e indigno de una mejor opinión? Sin embargo, quien esté habituado a leer de vez en cuando ficción mínima, sabe que a menudo se encuentran pequeñas perlas que consiguen que la busqueda merezca la pena.

Lo curioso es que, hasta el día de hoy, prácticamente todo lo que había leído sobre ficcion mínima quedaba enmarcado en el género de terror, fantástico y, muy a menudo, macerado en cierto humor negro. Por eso la antología en descarga digital gratuita Borgianos. Epitafios y nanorrelatos de Guillermo Arróniz López se me antoja tan especial, pues consigue no sólo nadar contracorriente, sino algo inaudito: nano-ficción histórica. Y es que, ¿quién no relaciona la novela histórica con tremendos ladrillos de tropecientas páginas, descripciones hasta en los márgenes de la página y, en general, cierta sensación de que sobra medio libro? Sin embargo, lo que Arróniz logra con su antología es todo lo contrario: abrirnos una ventana a uno de los periodos más ricos y, a la vez, convulsos de Europa... y sin embargo, hacerlo de forma intrigante, con una sucesion de episodios y anécdotas que no se hace nada pesada, y que lejos de empacharnos, nos deja con ganas de más. La "anti-novela historica", en fin.


¿Y qué pinta una antología sobre los Borgia en un blog de terror y fantástico?, os preguntaréis. Obviamente, eso lo decís porque no habéis leído la antología, generosa en pasajes de lo más truculentos y macabros, tanto más perturbadores cuanto más tenemos en mente que se basan en hechos reales. Ahí tenemos la espeluznante venganza de Caterina Sforza, por ejemplo, digna del más aterrador cuento de miedo. O la tortura de cera y perlas a la que someten a un traidor, la cual consigue ponernos los pelos de punta. En cambio, otros relatos no son tan explícitos en sus conclusiones, y precisamente es ese final dejado a nuestra imaginación lo que logra inyectarnos la inquietud bajo la piel: de nuevo, volviendo al personaje de Caterina Sforza, ahí tenemos ese desafío que fue penado con cierto castigo a sus hijos, del cual no llegamos a saber gran cosa y que el autor salda con un intrigante "Lo que no es tan famoso es qué pasó con sus dos vástagos"; o uno que me ha gustado particularmente, el de Isabelle d'Este, marquesa de Mantua, tan elegante y sugerente que no puedo hacerle justicia sino transcribiéndolo de forma literal: "Le regaló doscientas máscaras de diversos diseños. De ricas telas y joyas. Pero se guardó la que le servía para fingir su amistad hasta que llegara el momento adecuado."

Por desgracia, he de admitir que no me considero un gran versado (ni siquiera uno pequeño) en la época de los Borgia, de modo que me temo que muchos de los matices de esta antología se me pasan por alto. Aún así, se capta a la perfección la voluntad de Guillermo de desmontar lugares comunes, cuestionar opiniones casi adocenadas y dar a determinados personajes la dimensión que (cosas de la Historia, que ya sabemos que la escriben los vencedores) se les ha negado casi por tradición. De este modo, con una prosa ágil, sencilla, pero ferozmente certera, tiene la audacia de aportar sombras a donde siempre hubo sólo luz y luz a donde nunca hubo más que sombras. Y si, en un arrebato no sé si de feminismo o tan sólo de mera justicia, reniega de perfilar a Lucrecia Borgia como la especie de femme fatale que los historiadores han elegido ver en ella ("Sin embargo empeñó sus joyas para atender a enfermos y desvalidos y llevó cilicio sus últimos años", nos aclara muy elocuentemente), tampoco se resiste a apuntar los multiples defectos de Ludovico "El Moro", de quien, como se señala al final de su microrrelato, "nadie habla especialmente mal".

En resumen, y ya casi desde la propia "Introducción", podemos decir que Borgianos. Epitafios y Nanorrelatos es una obra francamente apasionada y apasionante, irónica y severa, jocosa y aterradora... y, sobre todo, muy documentada y meditada, pero sin por ello renunciar a entretener, con un ingenio a veces rayano en lo endiablado (el autor es capaz de llegar a los extremos de personificar el desbordado río Tiber como si fuera un ente en busca de venganza o equiparar una enfermedad tan terrible como la sífilis con otros "muchos grandes personajes de la Historia"). No importa que, como yo, no seáis grandes conocedores de este periodo historico, pues Guillermo Arróniz López consigue algo al alcance de muy pocos: que una pieza literaria histórica no te harte, sino que te deje con ganas de más. Lo dicho: la "anti-novela histórica".

La antología Borgianos. Epitafios y Nanorrelatos se puede descargar de forma gratuita pinchando en la imagen de la portada arriba expuesta o en este enlace.

lunes, 21 de marzo de 2011

GRUPO AJEC PIDE AYUDA

Que las editoriales pequeñas o independientes siempre están pasando apuros es una realidad tristemente extendida en nuestro país. Si a este handicap añadimos que la editorial se dedica a géneros no precisamente mayoritarios como el fantaterror, los apuros crecen. Y si, para rematar, nos venimos a estos tiempos de bracear en una perpetua crisis económica, apaga y vámonos. Por desgracia, una de las editoriales que cumplen todos estos requisitos es Grupo Ajec, una de las más veteranas y con mayor tradición a la hora de dar oportunidades a los autores patrios del género. Por ella han pasado escritores de tanto renombre como David Jasso, Santiago Eximeno o David Mateo... y sin embargo, la realidad del mercado es la que es, y el mercado no entiende de buenas labores ni calidad literaria. ¿A que viene todo esto? Pues a que Grupo Ajec, la editorial que tantos buenos momentos nos ha hecho pasar, está atravesando uno de sus peores momentos y, desde su página web, pide ayuda directamente a nosotros, los lectores. No es gran cosa lo que solicita, en realidad, tan sólo 50 nuevos suscriptores. Abajo os dejo el comunicado oficial, por si podéis o queréis echar una mano. Ojalá al final todo quede sólo en un susto.


Estimados amigos:

Debido a malas noticias económicas recibidas en las últimas 48 horas, y tras mucho trabajar para intentar solventar los problemas que amenazan, por desgracia, la continuidad de Ajec como editorial, me he veo obligado a pediros directamente ayuda para seguir adelante.

Esta ayuda pasa por conseguir –para salir de este bache- al menos 50 nuevos suscriptores para Ajec; si lo logramos, con esta pequeña inyección económica, habremos salvado un escollo importante, al que los últimos cambios que estamos afrontando nos ha llevado.

Esta suscripción será libre, aunque preferiblemente por un mínimo de 50 euros, y podrá aplicarse tanto a los nuevos títulos que están por aparecer, como incluir títulos ya editados. Se podrá elegir también suscribirse solamente a una colección, o bien a títulos sueltos.
Los suscriptores tendréis un descuento del 20% del pvp sobre los libros, además de un libro de regalo; y recibirán sus libros antes que en las librerías.

Os podéis suscribir mediante un ingreso (libre, pero preferiblemente mínimo de 50 euros), en el número de cuenta:

3058 0181 08 2810009790,

con confirmación del mismo en el correo grupo_ajec@msn.com, o bien editor@grupoajec.es con vuestros datos y direcciones para los envíos.


Para cualquier consulta podéis escribir a grupo_ajec@msn.com y estaré encantado de resolver vuestras preguntas.

Espero que entre todos podamos ayudar para salir adelante. Muchas gracias por vuestro apoyo por anticipado.


Raúl Gonzálvez.

miércoles, 16 de marzo de 2011

"CIRCO DE PULGAS" DE NURIA C. BOTEY

Poco os puede sorprender a los que seguís este blog con asiduidad que diga que Nuria C. Botey es una de mis mejores amigas escritoras. Coincidimos muy poco, cierto, pero en contrapartida, nos tenemos el uno al otro hasta en la sopa... prácticamente desde que compartimos caseta en El Retiro durante la Feria del Libro de hace un par de años. Y es que, aparte de estar metidos en los mismos saraos (Odisea Editorial primero, con nuestras respectivas dos primeras novelas, las suyas bajo el seudónimo de Pablo Castro; 23 Escalones después, con varias antologías especiales de microrrelatos y también con la antología de fantasmas Taberna espectral), pues ya sabréis que también somos compañeros en Nocte, la Asociación española de escritores de terror. Pero si con esto no hubiera suficiente, ahora también coincidimos con publicaciones en Ediciones Efímeras. Como ya sabéis, el año pasado yo lo hice con Abominatio, mi antología de nanorrelatos de fantaterror, que podéis descargaros de forma digital y gratuita pinchando en el icono correspondiente en el margen derecho de este mismo blog. Pues bien, también auspiciada por el gran Santiago Eximeno, ahora es Nuria quien nos regala de forma digital y gratuita el libro Circo de pulgas, una antología de ficción mínima que recoge gran parte de su producción previamente publicada en antologías, revistas y fanzines. Vamos, todo un lujo del que podéis disfrutar en pdf pinchando en la portada inmediatamente inferior (y en epub aquí mismo).


Con un título tan sencillo y gráfico (¿qué son los microrrelatos, sino pulgas que saltan con ímpetu ante nuestros ojos atónitos?), Nuria ha conseguido reunir un buen puñado de historias cuyos únicos denominadores comunes tal vez sean la habilidad de Botey como narradora y ese cierto gusanillo de inquietud que nos dejan la mayoría de sus brevísimos relatos. Y es que, aunque no todos se enmarquen fácilmente en el género de terror, sí podemos afirmar sin la menor duda que todos ellos nos muestran atisbos de esas sombras en las que siempre vaga el alma humana. Historias profundamente sombrías la mayoría de veces, a veces rayando el nihilismo, y muchas otras salpicadas de un saludable humor negro. A Nuria le gusta jugar con los arquetipos del fantaterror y darles giros de todo punto sorprendentes (me viene ahora a la cabeza ese zombi que, de pronto, en pleno festín antropófago, tiene recuerdos inoportunos de sus viejas costumbres humanas). Otras veces, nos remite no tanto a arquetipos puros y duros como a escenas quizás también familiares, aunque algo más difíciles de ubicar, y siempre aportando un manejo del punto de vista que se salda con el asombro del lector (basta con leer "Pinacoteca V -Invernal", que demuestra la soltura visual que exhibe Nuria con tan sólo tres frases). Y así, en esta sinfonía de símiles y contrastes abruptos, Botey tan pronto va engarzando referencias cultas (desde Kafka hasta Nietzsche, todo tiene cabida), como retuerce arquetipos religiosos (esa Magdalena reconvertida en "mariliendre" despechada) o nos agasaja con inesperados festines pulp que podrían prefigurar una matinée de cine de terror de los años 50 (la "mujer-mantis" da buena cuenta de ello). Resumiendo, que tenemos una obra que se lee en un suspiro y que, dentro de su engañosa sencillez, encierra más de una sorpresa. No os la perdáis.

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Nuria C. Botey (Madrid, 1977), doctora en Psicología Social y profesora universitaria, miembro de la Tertulia Madrileña de Literatura Fantástica (TerMa) y de la Asociación Española de Escritores de Terror, NOCTE, es una de las nuevas voces de la literatura fantástica y de terror española.

La primera y única mujer ganadora del Premio Pablo Rido de Literatura Fantástica (2003) ha publicado relatos en revistas, e-zines y antologías nacionales e internacionales, como Taberna Espectral (23 Escalones, 2011), La Sangre es Vida (Mandrágora, 2010), Antología Z volumen 2 (Dolmen, 2010), Paura (Portal Editions, 2009; Bibliópolis, 2004), Artifex Tercera Época (Bibliópolis, 2005). Fuera del género, y bajo el seudónimo de Pablo Castro, es autora de las novelas Los chicos de la Costa Azul (Odisea Editorial, 2007) y Hollywood Life (Odisea Editorial, 2008)

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Ediciones Efímeras es una editorial cuyo ánimo consiste en promocionar la literatura fantástica, centrándose sobre todo en microrrelatos, cuentos ilustrados y novelas previamente publicadas en Internet. Ediciones Efímeras es una editorial sin ánimo de lucro, que ofrece en formato PDF y de forma gratuita para su descarga las obras de los autores que colaboran con ella.

miércoles, 9 de marzo de 2011

TODOS CON ÀNGEL SALA Y EL FESTIVAL DE SITGES


No se me ocurre mejor imagen que la aplicación del método Ludovico en La naranja mecánica para expresar lo que está ocurriendo en estos momentos en nuestro país. Y es que, para mi asombro, se está dando ante nuestros mismos ojos un caso de censura feroz en toda regla. Porque si la censura me resulta ya de por sí un método cuanto menos cuestionable (y, en el peor de los casos, deleznable), ¿qué decir cuando simplemente se aplica a ciegas, sin reflexión ni fundamento ninguno? Pues esto es lo que está sufriendo Àngel Sala, el director del festival de Sitges, que acaba de ser imputado por el titular del juzgado de instrucción nº 8 de Vilanova i la Geltru (Barcelona) nada menos que por haber permitido la exhibición de una película que contiene pornografía infantil. Supongo que todos estáis flipando en colores con lo que leéis. ¿Y qué pelicula es esa? Pues sí, amigos, A Serbian Film.

Ya hace unos meses expresé en este mismo blog mi opinión sobre el polémico film. Una cinta sin duda incómoda, atrevida, con algunas escenas francamente desagradables e incluso dolorosas de ver. Una cinta sobre la que ya dije que, de tan extrema, no tenía muy claro lo honesto de sus objetivos, a pesar de que el director los había expresado contundentemente en ruedas de prensa y entrevistas. Una cinta tal vez cuestionable para unos, tal vez monstruosa para otros, y tal vez brillante para otros. Donde no creo que quepa discusión alguna es en el hecho de que se trata de una cinta que cuenta algo y que invita al debate... no sólo al de los horrores que muestra (y que, desde luego, no se ha inventado su director), sino al de la creación y el consumo de ficción en sí mismas. Porque, sí, de eso estamos hablando: de ficción. A Serbian Film NO es un film pornográfico porque, os lo aseguro con rotundidad, no hay pornografía en él. Ni siquiera es un film erótico, porque su tono es tan lúgubre y sórdido que tampoco vemos el menor atisbo de erotismo en él (y si realmente existe algún espectador que encuentra excitante alguna de sus escenas, por favor, que se lo haga mirar...). Por lo tanto, sobra concluir que A Serbian Film tampoco contiene pornografía infantil... ni erotismo infantil, faltaría más. De ahí mi absoluta sorpresa ante cómo este asunto ha podido siquiera llegar a los juzgados, y más cuando el film ha sido exhibido en festivales de todo el mundo sin que ocurriera nada remotamente similar. Desde luego, algo asombroso en este país de dobles raseros, donde todo el mundo ha bailado al ritmo de Melody (una niña vestida como no te diré yo el qué y haciendo poses no precisamente de niña) y, sin embargo, se escandaliza ante una película que, independientemente de que cuestionemos o no su calidad, pone el dedo en la llaga de una serie de problemas monstruosos a los que la mayoría de veces ni siquiera dedicamos un pensamiento fugaz.

Por mi parte, pues, y como creador que soy al fin y al cabo, sólo quisiera unir mi voz a la de tantas otras voces que se han levantado en defensa de Sala ante un acto que consideramos de todo punto injusto e injustificado... y más cuando él sólo es un programador de contenidos, ni siquiera responsable de la obra final. Pero incluso aunque suya hubiera sido la película, me seguiría pareciendo una medida irracional, dado que NO nos enfrentamos a una obra que muestre pornografía infantil, ni tampoco a una que haga apología de la misma (de hecho, más bien todo lo contrario). Es una pena que la ceguera de algunos lastre la libertad de todos.


Y ya para finalizar, aprovecho la ocasión para invitaros a los que os podáis pasar este sábado por la librería madrileña Estudio en Escarlata (C/Guzmán el Bueno, 46) a las 19:30 a la presentación de Cuerpos descosidos, mi primera novela de terror. Será una presentación muy especial, os lo aseguro. ¡Allí nos vemos!

viernes, 25 de febrero de 2011

"SECUESTRADOS": TERROR EN ESTADO PURO

Precisamente hoy se estrena en cines Secuestrados, dirigida por Miguel Ángel Vivas (quien, por cierto, será también el director de la adaptación al cine de Y pese a todo..., el best-seller de mi compañero en Nocte Juan de Dios Garduño). El caso es que, no sé si para sorpresa de muchos o no, Secuestrados está resultando una de las producciones españolas que, despacito y con buena letra, mejor se está vendiendo en el exterior. Claro que, como aquí somos así de cutres y casposos, no me extrañaría que en nuestros propios cines pasara con más pena que gloria... de modo que me hago un poco eco de ella, ya que sin duda se trata de una de las experiencias más aterradoras que se puede vivir en una sala de cine. Como ya la vi en su día durante el estreno en el festival de Sitges y elaboré en este mismo espacio una pequeña crítica, aquí os la transcribo de nuevo:


"Y llegamos al plato fuerte (fortísimo, diría yo) de la jornada... y, en general, del festival (con permiso de A Serbial Film). Hace un par de años, el mazazo de honor nos lo dieron Martyrs y Eden Lake. El año pasado, no recuerdo que tuviéramos siquiera mazazo de honor. Este año, el turno es de Secuestrados. A la salida de la película, teníamos sensaciones encontradas sobre lo que acabábamos de ver. A mi amigo Javi le pareció peliculón. A nosotros nos gustó, pero encontrábamos que faltaba "algo" que diera sentido a la película, más allá de hacértelas pasar perras (pero mucho) durante lo que dura su metraje. Luego ya leímos entrevistas al director, Miguel Ángel Vivas, y descubrimos que su objetivo no era otro sino ese: hacerte vivir en tus propias carnes, de la forma más ajustada y más en primera persona posible, la experiencia de lo que vendría a ser uno de esos allanamientos de morada y secuestros express por parte de una banda del este llenos de tensión y violencia. Dicho lo cual, podemos afirmar que la película cumple al 100 % con su cometido. Y aún así, yo sigo preguntándome: ¿hasta qué punto es legítimo que sea ese y ningún otro el objetivo? Pues no lo sé, la verdad... En cualquier caso, es valorable lo cojonudamente que está rodada, a base de una sucesión de planos secuencia que yo calificaría de virtuosos (sobre todo, teniendo en cuenta que hay bastante acción y riesgo), así como unas actuaciones generalmente solventes, entre las que sobresale la eternamente ninguneada Manuela Vellés, que interioriza hasta tal punto su personaje que te estruja las tripas como pocas veces me ha ocurrido delante de una pantalla. De nuevo, no sé hasta qué punto la recomendaría. Hay películas como Irreversible o Funny Games (con la que tanto se la ha comparado, por cierto, y creo que algo gratuitamente) que te las hacen pasar putas con un objetivo claro, con un mensaje, incluso con pequeños rayos de luz que oxigenan tanto mal rollo. Secuestrados no: la oscuridad es asfixiante, inabarcable, inexorable... y quizás esa falta absoluta de concesiones sea precisamente una virtud. Sin embargo, y aún a sabiendas de que sería injusto tacharla de torture porn absurda sin más, la verdad es que no sé si hoy por hoy lo tengo tan claro."


En otro orden de cosas, os comento que ayer salió en la red la primera reseña crítica a mi nueva novela Cuerpos descosidos, así como una auto-entrevista publicada en el blog "El Subcultural". Y ya para rematar la jugada, ¡desde ayer mismo se encuentra la novela a la venta en librerías físicas! Yo no sé a qué estáis esperando para comprarla, la verdad... Además, si queréis que os firme vuestro ejemplar en las presentaciones que haremos durante el mes de marzo (y serán varias... y algunas de lo más interesantes... y el que avisa no es traidor), yo encantado. Como siempre, podéis estar al día de presentaciones, eventos y más relativos a Cuerpos descosidos simplemente yendo al blog oficial de la novela, pinchando abajo en la cara de Elsa Lanchester.

domingo, 20 de febrero de 2011

CRÍTICA DE "FANTASMAS", DE JOE HILL. HAY ESPERANZA...


Ser hijo de un artista famoso y tratar de triunfar en su propio terreno es, qué duda cabe, un arma de doble filo. Por un lado, la tentación de usar un apellido con ciertas resonancias para escalar rápido dentro de las listas de ventas debe de ser una baza francamente difícil de rechazar. Por otro, el miedo a convertirse sólo en la sombra de otra persona, y la desconfianza ante la posibilidad de no ser valorado por uno mismo, deben de ser constantes quizá aún más poderosas si cabe. Lo admito: cuando descubrí que Joe Hill no era sino el hijo de Stephen King, me dejé avasallar por todo tipo de prejuicios. Para empezar, no es que King sea precisamente uno de mis autores favoritos, así que los genes de Hill no me impresionaban demasiado, en ese sentido. Es más, sin duda un tanto presuntuosamente por mi parte, no tardé en formarme (de manera bastante precipitada, lo admito) mi teoría sobre por qué Hill optaba por “enmascarar” la conexión que lo unía a su célebre progenitor: “si mi padre escribiera como King, yo también preferiría echar tierra de por medio”. Sin embargo, cuando mis compañeros de Nocte empezaron a recomendar algunos de sus relatos cortos, decidí comprar la antología Fantasmas. Y no me arrepentí. Todo lo contrario: tomé nota mental de tratar de tener menos reservas en lo sucesivo. Hoy por hoy, puedo afirmar que este libro cuenta con algunos de los relatos más hermosos, inquietantes, terroríficos, entrañables, sutiles y, en la mayoría de casos, tremendamente inteligentes, que he leído en mucho tiempo. Me imagino que la conexión con el autor de best-sellers tan famosos como It (Eso) debe de estar por alguna parte, pero yo no la acabo de ver. Quizá algo haya en la aparente simplicidad de alguna de las historias, o quizá en ese gusto por volver la mirada a un pasado no tan dorado como nos había parecido siempre. En todo caso, son similitudes pequeñas, casi tomadas por los pelos. King escribe para cualquiera que sepa leer, y en demasiadas ocasiones, para quien no suele hacerlo de forma habitual. Por el contrario, no tengo claro que Hill escriba teniendo un target específico en mente. Sus relatos son tan heterogéneos que no siempre es fácil etiquetarlos. A veces, poéticos como una pieza de Jorge Luís Borges. Otras, inasibles y llenos de resonancias, como una historia de Neil Gaiman. Y a menudo, tan inquietantes, de un terror tan taimado e inmediato, que se diría sólo son comparables con las más cruentas noticias que salpican las páginas de los periódicos.

Tal vez la mayor pega que podamos sacar a esta antología es su engañoso título (simplificación del inglés 20th Century Ghosts)… o al menos, engañoso en apariencia: ¿al fin y al cabo, aún no estando muertos, acaso no podrían considerarse fantasmas la mayoría de personajes que pueblan sus páginas? ¿Quién está más muerto: la fantasmagórica habitante del cine de "Un fantasma del siglo XX", o el hombre de carne y hueso que la ha sobrevivido? Por otro lado, ¿no tiene algo de etéreo, más allá de lo obvio, el niño hinchable que protagoniza "La ley de la gravedad", relato fantástico completamente alejado del terror, y sin duda una de las cumbres de esta antología? ¿Y ese chico casi autista de "Reclusión voluntaria", que sólo es capaz de ser libre cuando se aleja de la realidad inmediata para explorar una especie de realidad alternativa, tan atrayente como peligrosa?

Sin embargo, ya he mencionado que, si bien no de forma continua, el terror sin asideros, y casi sin coartadas, también está presente en este libro. Bajo el elocuente título "El mejor cuento de terror", el relato que abre la antología es una pieza casi metalingüística sobre el género, que juega con nuestros conocimientos sobre el mismo para darnos uno de los desenlaces más espeluznantes (pese a su previsibilidad… o gracias a ella) que he leído en mucho tiempo. Más abierto, pero no menos escalofriante, es el desenlace de "Carrera final", relato que comienza con la intrascendencia de una viñeta costumbrista para acabar en angustioso y sangriento survival. Y completando un poco esa especie de trilogía en torno a los psycho-killers y el terror más cotidiano, no podemos olvidarnos de "El teléfono negro", otra opresiva historia de survival con ingredientes paranormales (o no tan paranormales, quién sabe) adicionales. No obstante, para quien esto firma, si hay una pieza que sobresale respecto a las demás, seguramente sería "La máscara de mi padre", hermosísimo cuento de hadas oscuro, poético y profundamente aterrador, de una originalidad rabiosa y tan cargado de sugerentes elipsis que te deja con la boca abierta (literalmente: doy fe de que me ocurrió), todo lo cual lo convierte en esa especie de triple salto mortal que, ya por sí solo, justificaría la existencia de este libro maravilloso… si con todo lo demás no hubiéramos tenido suficiente, que lo dudo.


Lo que acabáis de leer es mi crítica literaria de este mes para el nº 2 del ezine mensual Ultratumba, que ya podéis descargar de forma enteramente gratuita pinchando en la imagen inmediatemente superior de su portada. Os recomiendo que le echéis un vistazo, pues, como ya sabéis, se trata de una revista con unos contenidos de lo más interesantes (y no lo digo sólo por lo que me toca, pues está cojonudamente maquetada por Javier Herce, alma mater del proyecto).


Y ya para finalizar, os recuerdo que desde esta semana se encuentra por fin a la venta mi nueva novela Cuerpos descosidos. La podéis adquirir directamente a través de la librería on-line de la editorial NGC Ficción! (que os la manda a casa cómoda y baratamente), o bien muy pronto en tiendas como Fnac, El Corte Inglés, La casa del libro... o encargándola en vuestra librería de confianza, of course totalmente. Ah, para quien tenga curiosidad por saber de qué va la novela, le invito a que visite el blog oficial de la misma, en el que iré hablando de todas las últimas novedades sobre esta, promociones, presentaciones... ETCÉTERAS.

jueves, 10 de febrero de 2011

"CUERPOS DESCOSIDOS", NUEVA NOVELA DE JAVIER QUEVEDO PUCHAL

A ver, sí, lo admito: esto debe de ser una de las cosas más petardas que haya hecho nunca vía Internet. ¿Que a qué me refiero con el confuso término "esto"? Pues a lo de Renée y todo... Es decir, no sé si habréis leído mi penúltima entrada en el blog de las Ultracerdas... Pues bien, resulta que era todo una bola más grande (y redonda... y musculosa) que Mariah Carey. Es decir, bola lo que se dice bola, no era una bola: la tal Renée sí existe, y su ayudante Isabella, y El Cabaret de los Pecados... ¡pero existen dentro de las páginas de un libro! En concreto, dentro de mi nueva novela, Cuerpos descosidos, editada por NGC Ficción! y que saldrá a la calle la semana que viene, si El Gran Cthulhu no se pone a malas. ¿Y de qué va la novela? Pues si queréis ir abriendo boca, podéis visitar periódicamente El confesionario de Renée, que no es otra cosa que el blog oficial de la novela. En él iréis encontrando a modo de diario personal desde un vistazo a los entresijos de cómo se ha gestado el libro (mi primera incursión de largo formato en la literatura de terror), hasta, cómo no, todas las últimas noticias relativa al mismo (presentaciones, entrevistas, reseñas... puestas a caer de un burro, que seguro que también las habrá, porque el libro toca algunos temas peliagudos...). ¡Asi que ale, ya estáis agregándolo a favoritos!


Por otro lado, como a uno se le va el santo al cielo con tanto proyecto in the air (y os aseguro que haberlos, haylos, como las meigas), se me pasó absolutamente anunciaros que Nocte, con ese culo inquieto que nos caracteriza, elaboró recientemente al alimón con 23 Escalones una nueva antología de microrrelatos de terror EN DESCARGA GRATUITA (roñosos...), esta vez dedicados a "las rebajas" (tema terrorífico donde los haya). Se titula Liquidación Final e incluye, entre otros, mi microrrelato "Gran ganga". Como ya sabéis, podéis descargarlo de forma totalmente libre, gratuita y anti-Sinde pinchando en la imagen inferior...


Ah, sin pretensión de desmerecer ninguno, os recomiendo particularmente los micros que ha escrito Nuria C.Botey, que son la leche. Ya me pasaréis el parte...